domingo, 8 de junio de 2014

Siempre fantaseé con ser un vampiro



Iimágenes por Sonia Márpez
 Me encuentro realizando un proyecto con Sonia Márpez y aquí hay una entrevista que me hizo para los medios recientemente. Así comienza, pronto, muy pronto veremos resultados. Espero que os interese.



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 Almudena Vega (Málaga, 1986) vive entre la música clásica, la poesía y la traducción. Acaba de terminar un máster en música (flauta travesera) en Trinity College of Music en Londres y un año de perfeccionamiento en Colonia. En la actualidad realiza su tesis en la ESMUC en Barcelona. Ha publicado el libro Dirty Generation (Alea Blanca, 2012) junto con el ilustrador Miguel Ángel Emérico, Corvus corax (premio de poesía Alea Blanca, Granada, 2007), el cuaderno Entre el cemento y las estrellas (Sobrepoesía, Ateneo de Málaga, 2007) y colaborado en las publicaciones digitales Cuaderno de vuelo y Tus ramas / mis huesos, de Dara Scully. Este año ven la luz el poemario Animales de vidrio y la antología coordinada por ella Réquiem por Lolita (Las 4 estaciones).

¿Qué opina tu familia y amigos de tu «oficio u hosco arte»?
En realidad un miembro de mi familia me introdujo en este «hosco arte»… Algunos amigos piensan que me dedico a la música, otros, sin embargo, piensan que a la poesía.

¿De dónde nace esa pasión por la literatura? ¿Has tenido algún mentor?
Sí, mi abuelo. Él era matemático y nunca escribió; sin embargo, leía muchísimo. Cuando a los ocho años me aburría, él me animaba a escribir. Para mí era un juego y dejaba el suelo lleno de papeles emborronados. Él los iba guardando todos en una caja. De hecho, hay por ahí un libro que no muestro de versos entre los ocho y catorce años…

¿Qué es lo que más te inspira a la hora de crear?
Nada en especial. Puede ser una fotografía, una canción, una cita, un animal… También puede ser el vacío; muchas palabras lo son.

¿Cuál es el tema más recurrente en tu obra?
Un poco depende de la época. El zen mirado desde una mente occidental es lo último que me inspira. Intento escribir Kôans de ciudad.

¿Cuándo sueles escribir? ¿Y cuánto?
No sigo ningún patrón ni cuantitativo ni temporal.

¿Tienes manías al escribir?
Ninguna. Bueno, sólo escribir en cuaderno con lápiz. Lo que escribo en el blog no. Lo que escribo en el blog es un ejercicio más experimental, escribo cinco minutos antes de publicar y sin corregir.

¿Qué es lo más gratificante para ti de la literatura?
Leerla.

¿Y lo más frustrante?
No tener tiempo para hacerlo.

¿Te identificas con algún personaje de ficción? ¿Con cuál?
No, pero siempre fantaseé con ser un vampiro.

¿Qué libros y autores detestas más?
Cualquier superproducción o novela rosa en realidad. Los libros de autoayuda también. Ningún autor en particular.

¿Y cuáles son tus preferidos?
Preferidos necesitaría unas cuantas páginas. Puedo hablarte de los que han influido o me han inspirado especialmente (y no son todos). Jean Cocteau, Michel Houellebecq, Alejandra Pizarnik, Chantal Maillard, Abraham Grajera, Bertolt Brecht, Charles Bukowski, Allen Ginsberg, Arthur Rimbaud, Blanca Varela, Charles Baudelaire, Walt Whitman… Libros favoritos no sé, soy más de tener autores favoritos. Te digo tres importantes en mi vida como poeta: Los muchachos terribles de Jean Cocteau, Adiós a la época de los grandes caracteres de Abraham Grajera, Aullido de Allen Ginsberg, Las partículas elementales y Renacimiento de Michel Houellebecq y La senda del perdedor de Charles Bukowski.

¿Qué escritores actuales nos recomiendas?
Pues hay grandes autores, pero en poesía joven podría decir que el mexicano David Meza me sorprendió mucho. Yo lo descubrí en la Red de Poetas Salvajes, un blog. Pero la editorial El Gaviero realizó hace poco una bonita edición de su poemario El sueño de Visnu.
Respecto a Michel Houellebecq, yo conocí hace sólo dos años su trabajo como poeta y realmente me sorprendió muchísimo. Su poemario Renacimiento se puede encontrar en una bonita edición de Editorial Acuarela. Su novela es algo que, desde el primer momento, me dejó realmente señalada.
Una gran desconocida en España por la que lucho por traducir y mover en nuestro país es la inglesa Jean Sprackland que descubrí cuando vivía en Londres. Sus libros sólo se encuentran en inglés, aunque yo he traducido su poemario Tattoos for mothers day al castellano. Tengo en mi blog tres poemas suyos traducidos para quienes estén interesados.
Por último el joven Ben Brooks me parece un talento de los especiales. Es muy joven, sí, pero es absolutamente brillante.

Algún autor inconfesable.
No. Todos los digo abiertamente.

¿Qué estás leyendo ahora?
Pues curiosamente estoy terminando un libro que jamás pensé que leería I am Malala. Es la autobiografía de Malala Yousafzai, la muchacha paquistaní que fue disparada en la cabeza por los talibanes en 2012 cuando tenía catorce años y milagrosamente sobrevivió. Este libro lo escribió a los quince años y cuenta desde dentro la historia de Paquistán y como se vivió la invasión talibán. Su lucha por los derechos de la mujer y la educación de las niñas y cómo, por ello, casi muere. Lo compré en un viaje en el qué olvidé mis libros y necesitaba leer desesperadamente. Entré desesperanzada en el Relay del aeropuerto de Heathrow y es lo único que llamó mi atención. Ahora que casi lo he terminado lo recomiendo.

¿Cuántos libros lees de media al año?
No tengo ni idea, jamás los he contado.

¿El mejor consejo que te han dado?
Vivir el momento presente. El aquí y ahora.

¿Y qué consejo le darías a alguien que está empezando en la literatura?
Ser ellos mismos. No intentar copiar la moda que se sigue para intentar publicar. Abrir un blog y contactar con gente interesante para conocer libros, escritores, colaborar en revistas o antologías… es el único consejo que puedo dar; es lo que yo hice.

Como escritora, ¿a qué época te gustaría pertenecer si no hubieses nacido en esta?
Creo que en cualquier época hubiese escrito lo mismo. Quizás con diferente estilo.

¿Cómo ves el papel de la mujer en las letras españolas actualmente?
No me planteo nunca el género. Solo considero la buena obra, independientemente del sexo. Creo que estamos en una época en la que, finalmente, eso es lo que cuenta.

¿Cómo te gustaría verte en unos años?
Viva.

EL AHOGO ANÓNIMO
La desnudez de las esquinas; los muebles titilaban y no, no era angustia,
era la humedad que aún vivía en la madera.
La pequeña humedad que palmeaba en la humanizada quietud del árbol:
no hay sorpresa en la cara del pez, sólo abre la boca ante el ahogo
no hay sorpresa en la cara del niño, solo, ante el ahogo, abre la boca.
Digamos sólo lo que un día aprendimos de memoria,
o digamos que, sólo, estamos viviendo de memoria;
en la posición de los edificios hay un orden que hermetiza
lo que es líquido en el cuerpo,
que transforma a las aves en un ente parecido al engranaje,
algo que recuerda al plástico quemado
y que ahora asociamos sin sorpresa:
en algún momento se grabó en mi memoria
que el plástico haría nuestra vida soportable.

(Del poemario KÔAN, que se publicará en verano de 2014)

5 comentarios:

  1. compartimos fantasía vampírica :))

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  2. yo contigo comparto las manías al escribir, o la costumbre, o la preferencia por el lápiz y esos cinco minutos de antelación.
    una entrevista tan entrañable como interesante, sobre todo la anécdota de tu abuelo.
    un beso

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  3. una pequeña entrevista siempre está muy bien para conocer un poco más. es la primera vez que me paso por aquí, aun así te he leído en el libro híbrido de Dara; tus ramas/mis huesos, ese libro es una preciosidad y sobre todo, esos bellos poemas que le acompañan.

    (saludos)

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  4. ¿Cómo te gustaría verte en unos años?
    Viva.

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