sábado, 15 de septiembre de 2012

Hunted II: Lolita ya caza animales


Imagen por Ryan McGinley


Otro poema de infancia, de niña salvaje, otro poema que escribí con quince años:





Neón


La orilla se planteaba ante un esquema circular

y entibiaba los tobillos con cataplasmas suspensivos.

El cielo nos contestó yéndose

como una puerta entornada; el sol en el pomo.

Necesariamente hubo que defenderse de petrolíferas gaviotas

que, pensándose cuervos, aún mendigaban

en alguna caja torácica.

Desde su casa el Cachalote iluminaba la playa;

a sus ojos neónicos se arrimaban en tropel

insectos que comían peces de plástico.

La luna era un trámite ocular que despertó

demasiado tarde

demasiado tarde

la noche ya iba a resolverse pero no,

aún había que intuir el mar desde las uñas llenas de arena

y el pelo, por las uñas, lleno de arena

y ya estábamos con el mar al nivel de las rodillas

como unas botas negras.

La luna titilaba como un arlequín triste,

con un vestuario equivocado

los cangrejos rebañaron sus costillas.

3 comentarios:

  1. El mar siempre ha devorado los sentimientos del ser humano...

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  2. tienes un premio :)

    http://www.nataliaruizpovedavera.blogspot.com.es/2012/09/premio-liebster-y-postoperatorio.html

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  3. ¡Es muy bueno! "El sol en el pomo", lo que más me gustó.

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