Fotos por Anna Kieblesz
mi madre deshecha en el sofá un sol inútil con el que sueño,
mírala, como se descuelga de su historia
de niña, nadar de noche en la piscina era todo un universo que bastaba,
ahora quemar la palabra pureza solloza en árboles que había trepado
y queda tan lejos, y no queda
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Almudena!
ResponderSuprimirahora queda tan lejos y no queda...
gracias
Casi todos los árboles que había trepado, ahora los han talado.
ResponderSuprimirEs terrible, esta antítesis entre niña pasada y el presente deshecho. Un abrazo.
ResponderSuprimirSomos la culpa de nuestras madres.
ResponderSuprimirSolo es el inexorable paso del tiempo...
ResponderSuprimirBesos.
Coincido con Sonia.
ResponderSuprimirLas flores de ayer, hoy marchitas.
Un beso o 2 #
Adviero un árbol navideño y afuera una horda de gatos queriendo entrar a destrozarlo todo, salvo esos ojos.
ResponderSuprimirBesos.
Juventud divino tesoro, ya te vas para no volver...
ResponderSuprimirbellísimo.
ResponderSuprimirTu poema me trae bellos recuerdos de otro bello poema de José Julio Cabanillas que deberías leer.
ResponderSuprimirBellas tus palabras también, como siempre.