jueves, 27 de enero de 2011

La disonancia de los pájaros



                                                                                      Autoretrato. Almudena Vega.                                                                                                        


  La primera entrada en el blog. Me acabo de comer una naranja y dejar todos los bártulos en la cama.Hace mucho frío hoy en Londres y me he encontrado con la sorpresa de un monton de libros llegados de la Fnac...
El bolg porqué y para qué...joder. Voy a intentar poner un poco de todo...poesía de otros y mía, traducciones del inglés al español que no me han convencido al leerlas y me molestan sobremanera, recomendaciones musicales varias y a saber, básicamente. Llevo 3 años en Londres, apenas hablo con nadie español y se me escapa el ingenio por los dedos. Echo de menos las gaviotas, el sol, mis pájaros en la montaña (porque yo crecí hablando con los pájaros), Málaga a veces y su sol como astillas...más o menos.
Ya no tengo ninguna relación casi con la poesía, que mal, que daño, por qué. Esto ha sido una iniciativa por retomar, por estar en contacto y porque ya no me queda espacio donde meter las libretas llenas de tinta y es una pena,un daño un por qué sin interrogación.

Gracias.



La disonancia de los pájaros

En memoria de Carlos González,
mi padre.


Mi vecino escucha
música clásica y jazz.
Ninguna preferencia.
Mi vecino escucha la música muy alta,
yo la puedo escuchar mientras
intento leer.
Me pregunto siempre si
entiende algo o es por la soledad,
si por sentirse alguien
o solo por placer.
Me pregunto si escuchando
a Schumann sabe que le diagnosticaron
una bipolaridad.
Me pregunto
si sabe que,
en la noche bajaba
a llorar
en silencio
a su piano .
Por las disonancias. Si lo entiende.
Yo no entendí a mi padre hasta que murió.

Pero nadie entiende la soledad de las disonancias
porque, normalmente,
preceden a una idea fugaz
de incumplimiento; la cortesía es,
también en la música,
jugar con la invalidez del oído.
Tampoco  entienden a Mahler,
ni entiende su alma ancla
porque nadie quiere sentir el peso.
La gente quiere ser ingravidez
hoy
no quieren anclarse, quieren irse,
irse todo el rato, volar, ser pájaros.
Ellos no entienden
a los pájaros,
aman,
solo,
su metáfora.
No a los
pájaros, no a las anclas
y sus grandes
sonrisas férreas, no.

Quieren ser pájaros,
emigrar sin el instinto, viajar muchísimo
sin conocer el motivo.

Nada importa, solo irse,
todo el rato
a cualquier lugar
que es
cualquier otra parte.
Ellos creen que escapan,
creen ser pájaros;
los pájaros no escapan
son anclas de su sangre.

No anclas, no piedras.

Intentar las alas
sin el pájaro.

                     Almudena Vega       



1 comentario:

  1. Hola guapa, me gusta mucho tu blog!!! Enhorabuena artistaza!!!!

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